• Papá de G

Para la diversión, no importa el idioma


Cuando planeamos nuestras vacaciones, siempre tenemos en cuenta sobre qué, cómo y dónde estará Giulia, que se sienta cómoda y feliz como nos gusta verla. En nuestras últimas vacaciones, nos decidimos por una ciudad donde hay muchas atracciones para niños (ver el post Washington D.C. con niños pequeños. ¿Qué hacer y conocer?) y donde tenemos familia, los tíos de Grace y su primo que tiene una hija mayor que Giulia por meses y unas mellizas que tienen menos de un año. Nos hospedamos en la casa de su primo.

Obviamente conocemos a Giulia y sabíamos que por su forma de ser, iba a jugar con ellas desde el primer momento pero teníamos 2 dudas: ¿cómo jugarían? y ¿cómo se comunicarían?. El primo de Grace, su esposa y su hija no hablan español, sólo inglés.

Desde que las dos se vieron, Giulia y su prima de 3 años, comenzaron a jugar con todo lo que había en la casa y con los pocos juguetes que Giulia había llevado, compartían las cosas aunque a veces las dos querían el mismo juguete, como una vez que se pelearon por un dado, sí un dado común y corriente hizo que las 2 niñas lloren, pero al rato ya estaban abrazadas y jugando nuevamente como si nada hubiera pasado. En general, se correteaban, saltaban, gritaban, jugaban y eran felices juntas e iban de la mano y se abrazaban todo el tiempo.

Con las mellizas era igual, si bien no jugaban con ellas porque todavía son muy pequeñas, gateaban por toda la casa y eran las “bebés” de Giulia, así les decía y cuando se despertaba preguntaba por ellas: ¿dónde están mis bebés?, las acariciaba, les alcanzaba los juguetes, les daba instrucciones (ven, baila, come tu comida, etc.) pero obviamente no la entendían, se reía mucho con ellas y fue muy feliz.

Giulia hablaba en español y su prima en inglés, ella tiene una abuela peruana y su nana es colombiana por lo que estaba familiarizada con algunas palabras en español pero cada una hablaba en su idioma y era un chiste verlas conversar y entenderse, al final me sorprendió muchísimo escuchar a Giulia decir “see you later” (nos vemos más tarde), “good morning” (buenos días), “good night” (buenas noches), hello, bye bye, repetía todo lo que nosotros decíamos y también sabe algunas otras palabras en inglés que nosotros le hemos enseñado pues no va al nido y no irá hasta los 3 años.

Lo mismo sucedió cuando fuimos a visitar a una amiga mía del colegio que vive cerca de donde estábamos hospedados y su hijo de casi 4 años que tampoco habla español comenzó a jugar tímidamente con Giulia hasta que a los pocos minutos los 2 correteaban por toda la casa, gritando, cantando, hablando, se pusieron a pintar y luego a jugar a la cocinita y a los carritos. Fue muy divertido verlos jugar y ya cansados se sentaron a comer pizza, hasta comieron más que nosotros! Jajajaja

Me parece mostra la habilidad que tienen los niños para hacerse entender, comunicarse, pero más aún, aprender cosas nuevas y adaptarse a diversas situaciones día a día. Así como socializar tan fácilmente con otros niños.

Cuando llegamos a Lima y los días siguientes, Giulia preguntaba mucho por sus primas, “quiero ir a la casa de mis primitas” decía y a veces pareciera que hablara en inglés.

A ustedes les ha pasado que sus hijos han jugado o tienen amigos que no hablan su mismo idioma? Cuéntennos si les fue fácil adaptarse.

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