• Papá de G

¿Cuál ha sido tu mejor y peor momento durante el parto?


Hace unos meses, leí estas preguntas en una página de maternidad, donde algunas mujeres contaban su experiencia durante el parto, aquí yo comparto la mía con la intención de darles a conocer mi grata experiencia y lo bonito que fue el parto para mí. Y para las primerizas, que desconocen cómo será ese día, sea como sea les aseguro que será un momento mágico.

Durante mi embarazo cambié de ginecólogo, el primero que me vio, me dijo que mi fecha probable de parto era para el 9 de febrero, mi 2do. ginecólogo me corrió unos días la fecha al 14 de febrero y según las ecografías que te piden para el seguro, me salía de fecha el 5 de febrero. Ninguna coincidía, pero yo siempre confié en que sería el 9 de febrero, no sé por qué.

Era sábado 7 de febrero de 2015, aprox. 11pm de la noche, fui al baño y al momento de limpiarme vi una ligera raya mucosa de color naranja. Durante la noche fui varias veces al baño y cada vez veía más mucosidad con algunos hilos de color rojo, resulta que se me estaba desprendiendo el tapón mucoso. Yo tranquila, sin despertar a Gino, sabía gracias a las clases de psicoprofilaxis a las que fuimos que ese era el indicio que el parto estaba por llegar pero que no iba a nacer en ese momento. Nos explicaron que puede caerse el tapón horas hasta días antes de que se inicie la labor de parto. Si hubiera visto algo de color verde, sí me hubiera asustado.

El domingo temprano llamé a mi ginecólogo a contarle, me preguntó si sentía contracciones, algún dolor y yo no sentía nada. Me dijo que si se me rompía la fuente o sentía contracciones lo vuelva a llamar, que ahí recién empezaba el parto, con las contracciones.

Ese día pensé que daría a luz, estuve prácticamente todo el día en pijama viendo televisión pero nada, no sentía nada. Luego pensé en aprovechar ese día, que quizá fuera el último con Giulia dentro de mí, fuimos a misa de 7:30pm y de ahí a recoger a mis papás para ir a tomar lonche, comimos rico y nos quedamos hasta tarde, pasándola bien.

La mañana del lunes 9 de febrero de 2015, ya estaba con mis días de licencia de maternidad echada en la cama viendo televisión mientras Gino se alistaba para ir a trabajar. Se despidió, se fue y al rato sentí ganas de orinar, fui al baño, pero apenas me senté me salió un chorro fuerte, yo no estaba segura si ¿se me había roto la fuente o no?, entonces salí del baño para buscar mi celular y llamar a mi hermana mayor que se le rompió la fuente en su 1er. embarazo para preguntarle ¿cómo es?, mi hermana no contestó el celular y mientras caminaba empezaron a caerme gotas en mis piernas, fue ahí cuando confirmé que efectivamente ¡se me había roto la fuente! Llamé a Gino a contarle y luego a mis papás que felizmente viven a unas cuadras de nuestro departamento, entonces ellos vinieron rápidamente para llevarme a la clínica. Mi mamá desesperada por ir lo más rápido posible. Yo calmada, otra vez gracias a las clases de psicoprofilaxis sabía que tenía aprox. 2 horas para llegar a la clínica aparte no sentía ningún dolor, osea que me bañé, alisté, saqué la cámara de fotos, la gopro y la maleta que la cargó mi papá. La clínica también está cerca entonces yo tranquila, llamé al doctor en el camino y me dijo que nos encontraríamos en la clínica y me preguntó si sentía contracciones, “no doctor no siento nada”.

Llegamos a la clínica aprox. a las 8:50am y me llevaron a la sala de dilatación. Llegué con casi 4 de dilatación y ni enterada, nunca sentí nada. Ya echada con 5 de dilatación empecé a sentir los dolores fuertes. Me pusieron oxitoxina para estimular las contracciones y dilatar más rápido. Mi mamá estaba conmigo, Gino todavía no llegaba. El doctor llegó, fue a chequearme y se fue, me dijo que regresaría al rato.

Yo tenía la idea de tratar de dar a luz sin epidural, mi mamá 2 de sus 3 partos los ha dado sin epidural y siempre me decía que era doloroso pero soportable. Ella tolera mucho el dolor y yo creo que también. Le dije al doctor que no quería epidural, él me sonreía y me decía: “lo que tú quieras” siempre fueron esas sus respuestas ese día. Me daba tantaaa tranquilidad. Aparte yo quería sentir dolor y ser “más útil” al momento de pujar sin epidural, eso también le dije al doctor, él sólo me sonreía y me repetía “lo que tú quieras” jajaja. Pero al rato sentía el dolor cada vez más fuerte, entonces decidí que me pongan la epidural temprano para que durante el parto se me haya ido un poco el efecto y poder sentir algo de dolor. ¡Yo quería sentir dolor! Le dije a la obstetra que me chequeaba que por favor me ponga la epidural, pero me dijo que el doctor le había dejado indicado que me lo ponga recién en 7 de dilatación y yo tenía menos, el doctor ya no estaba, le insistí y me la pusieron. Llegó Gino y seguimos un rato más en la sala de dilatación. Todo me pareció súper rápido. La obstetra me chequeaba de rato en rato en cuánto estaba de dilatación con el tacto vaginal y de pronto me dijo que Giulia ya tenía que nacer. Vino el doctor y me llevaron a la sala de parto.

Le dije al doctor que quería la camilla no tan echada, sino que quería estar más sentada para poder pujar mejor y me dijo: “lo que tú quieras” jajaja dio las indicaciones y vinieron a reclinar la camilla. El efecto de la epidural se me estaba yendo, del lado izquierdo no sentía nada y de mi lado derecho sentía los dolores que poco a poco se hacían ¡cada vez más fuertes! Ellos me decían que puje que ya venía una contracción y yo les decía que no, que todavía no. Yo era la que les avisaba cuándo venían las contracciones, como se me estaba yendo el efecto de la epidural, me sentí más útil al momento de saber exactamente cuándo debía pujar y sentí los dolores que tanto ¡quería saber cómo eran!.

Pujé, pujé, pujé y nada. Gino trataba de agarrarme la mano y yo se la soltaba porque no me dejaba agarrarme bien de la camilla para impulsarme y pujar. Entonces el doctor me dijo que me iban a ayudar, yo no sabía cómo, ¿no entendía? Hasta que de pronto la obstetra que me daba ánimos y fuerzas para pujar, vino y puso sus dos manos encima de mi barriga para empujar a Giu y que pueda salir. Ese fue el peor momento del parto, me dolió horrible sentir cómo aplastaba mi barriga y la empujaba para que salga. Hasta que el doctor me dijo: “ya viene, puja fuerte”, pujé y salió su cabecita, en silencio todo. Le pregunté: “¿por qué no llora doctor?” me dijo: “está con puchero, espérate, ahorita llora” y empezó su llanto. Ese fue el mejor momento, saber que estaba llorando, que estaba bien y que ya estaba entre nosotros. Luego me la pusieron encima y estuvimos juntas un buen rato. Gino nos tomaba fotos y filmaba. Nació a las 12:18 del mediodía ☺ definitivamente una de las mejores y más gratas experiencias de mi vida.

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