• Papá de G

7 Aprendizajes que nos dejaron las clases virtuales


Este 2020 ha sido un año especial en el que todos tuvimos que aprender muchas cosas y saber adaptarnos al mundo...otra vez.


Los niños también estuvieron afectados, sobre todo por el hecho de dejar de ir al colegio para tener clases virtuales.


Esta modalidad tiene sus ventajas y desventajas. Lo cierto es que el homeschooling se practica desde hace muchos años por familias viajeras, normalmente digital nomads que basan su vida en viajar ya que sus trabajos y la educación de los niños, así se los permite. Es más, las clases universitarias y maestrías se hacen 100% virtuales hace más de 10 años, y los programas y la calidad de las mismas, desde esa época, era buenísima, ahora deben ser mejor por los medios y la tecnología que existe. Grace y yo estudiamos nuestras maestrías 100% online apenas nos casamos hace casi 9 años.


Pero regresando a la línea de este blog, durante este año que está por terminar, les dejo 7 aprendizajes que tuvimos como familia gracias a las clases virtuales con Giulia.


1.- Fomenta la responsabilidad del niño y de la familia


Debimos asumir el compromiso de conectar a nuestros hijos y apoyarlos. En nuestro caso, implicaba imprimir sus fichas, grabar videos, mandar tareas, manualidades, exposiciones, ppts., etc. Giulia está en kinder y los trabajos manuales han sido una constante durante este año.


2.- No subestimar a nuestros chikis


Al inicio, nosotros estábamos al lado Giulia durante las clases. Luego nos dimos cuenta que no respondía bien a su miss porque antes nos miraba como buscando aceptación. Poco a poco nos fuimos alejando y creo aprox. a los 2 meses ya estaba sola en sus clases. Nosotros la conectábamos y ella aprendió a usar el micrófono y la cámara. Ahora a fin de año, ella ya es capaz de conectarse sola y volver a hacerlo cuando se va el internet.


3.- La importancia de los horarios


Tener definido un horario para sus clases nos ayudó a ordenarnos como familia. Sabemos cuál es nuestro rol y tenemos más tiempo para todos pues recordemos que antes, uno debía levantarse más temprano, hacer el desayuno, cambiarse y pasar por el tráfico para llegar al cole. Ahora por lo menos tienes un poco más de tiempo para dormir o seguir en pijama luego que empezaron las clases.


4 - Hazlo tú mismo


No han sido pocas las “tareas” que nos dejaron. Lo pongo en comillas porque siempre nos dijeron que no se dejan tareas en kinder, pero lo cierto es que siempre las hay y si bien no son calificadas, los chiquis sufren o se ponen tristes cuando sus amiguitos presentan tareas y ellos no la hicieron, o los papás nos olvidamos de pasarle la foto a la miss. Pero creo que lo más importante es dejar que ellos las hagan, sea como sea, salga como les salga. Así ellos se sienten orgullosos de lo que presentan. Además, he visto presentaciones o trabajos super pro y deberían felicitar a los papás por hacerla ellos. Vale más el esfuerzo que pone el niño en salir adelante, que el esfuerzo de los papás para que el trabajo de su niño sea el más bonito.


5- Ejercicios físicos


Sobre todo al inicio, con las restricciones de salida, era muy difícil hacer ejercicios pues mi pequeño depa no tiene tanto espacio como el jardín de una casa o un parque. Aún así nos las arreglamos para corretear, jugar fútbol, hacer yoga, bailar y mantener activa a Giulia. Además, ella siempre es entusiasta con sus clases de psicomotricidad y baile del cole.


6- Si no lo sabes, te lo inventas


Una de las cosas que tuvimos que hacer fue el saber adaptarnos a la situación rápidamente. Al inicio no teníamos cómo imprimir las tareas y Grace se la pasaba dibujando sus fichas.

No tenemos revistas ni periódicos para que haga tareas de recortes. Pedimos a la familia pero cuando se acabaron, imprimíamos lo justo y necesario para que ella pueda hacer sus tareas.

En psicomotricidad le pedían globos, vasos, pelotas y nos las arreglamos inflando bolsas (en casa no usamos globos porque contaminan los mares), los conitos de los papeles higiénicos reemplazan los vasos descartables, que tampoco compramos ni tenemos por el mismo motivo y las bolitas de las medias a veces reemplazaban a las pelotas, y así con muchas situaciones más. A ella hasta le parece divertido y ya busca solucionar sus problemas.


7- Distanciamiento social físico


No creo en el distanciamiento social. Seguimos conectados y creo que más que nunca con nuestros seres queridos. Lo que hay es distanciamiento físico porque no podemos tocarnos, abrazarnos, besarnos, etc.

Lo mismo sucede con los niños que durante el año no han podido interactuar con otros niños.

Me pareció mostro que Giulia y sus amiguitas del salón, se pusieran de acuerdo para llamarse y jugar por zoom. Avisaron a las mamás quienes coordinaron, crearon una sala y juntaron a las niñas que se divirtieron haciéndolo. Me pareció lo máximo que la idea salga de ellas mismas y que lo hayan logrado.


Su salón es de más de 20 niños pero su grupo es de 6, con los que ha interactuado todo el año. Lamentablemente al resto no los conoce. El próximo año pasa a 1er grado. Seguro una buena parte seguirá siendo virtual pero cuando vuelva a ser presencial, no dudo que los resultados serán tan buenos como los que ha obtenido este año, volverá a corretear con los amigos y hará otros nuevos. Así cuando llegue a secundaria, recordarán que en algún momento estuvieron en sus casas haciendo clases y seguro leerá esto para ver que no fue tarea fácil.


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