Pequeños grandes pasos

July 28, 2016

  

Hace poco fui a hacer fotos de un desfile de modas y ahí conocí a un chico, él tiene una agencia de modelos y su novia iba a desfilar. Conversando le conté que tenía una hija. Él, mayor que yo, me comentó que ya quería tener hij@s y le dije que es “matadazo pero mostro”.

 

Él asoció la palabra “matadazo” al no dormir, pero le comenté que no sólo es eso. Entonces ahí me puse a pensar sobre las etapas que pasan los bebés. Giulia tiene 1 año y 5 meses y en ese poco tiempo ya pasó por muchas etapas, preocupaciones para nosotros los padres que cada vez debemos cuidarla de nuevos “peligros”.

 

Cuando recién nace es la etapa donde se levanta cada 3 o 4 horas y prácticamente no duermes. Te preocupas si respira o no, que no se atore, cuando llora de gases, la forma de cargarla sosteniendo el cuello (esto me costó mucho) etc.

 

Luego empiezas a ponerla boca abajo y al principio se desespera un poco y sin darte cuenta cuenta, ya se da vueltas. Empezará a rodar y la preocupación cambia a que no se caiga de la cama o que no se golpee la cabeza.

 

De ahí viene el gateo. Etapa peligrosa porque empieza a interesarse en las cosas nuevas que están al alcance de su vista, es decir, los tomacorrientes y puertas. Tienes que estar muy atento a lo que haga, las cosas que encuentre en el suelo y se quiera comer, o dónde meta la mano, además que pueda resbalarse e irse de cara.

 

Después quiere pararse y se cae más seguido. La preocupación cambia a que no se golpee, o por lo menos no muy fuerte. Los niños siempre se están golpeando y cayendo pero hay que tener cuidado que no se hagan daño. Hasta que empieza a caminar y va como pelota rebotando por todos lados. Debo admitir que me cuesta ver a mi hija cayéndose por lo que preferiría cargarla el mayor tiempo posible.

 

 

Ahora estamos en la etapa que ya camina bien y sólo quiere correr y trepar. Giulia es trepadora, desde casi el año y 2 meses ya subía a los bancos de mi casa, a su sillón y a donde podía. Ya lo ha perfeccionado y le gusta pararse en una torre que ella arma con las piezas del piso de espuma de su cuarto y no quiere que la toquen. Esa es otra preocupación porque con una caída de ahí seguro que se hará daño pero siempre estamos a su lado para evitar que eso suceda. Personalmente me gusta que trepe, salte y que sea activa pero hay que vigilarla más.

 

 

En mi casa, lo único que aseguramos fueron los tomacorrientes comprando las tapitas. Nunca protegimos esquinas de mesa ni puertas y felizmente nunca ha pasado nada. En realidad algo que nos ha funcionado es hablar con ella. Giulia entiende todo y sabe que no se juega con las puertas ni las sillas ni las mesas y que a la cocina no se entra, en eso hemos enfatizado bastante.

Yo de niño me corté el dedo con las bisagras de la puerta y me dejó de recuerdo una gran cicatriz que puedo ver mientras escribo este post. Mucha atención con las bisagras!

 

Cada etapa es diferente y por ahora espero con ansias que otra preocupación tendré en los próximos meses. Si tú ya pasaste por esto, ¿sabes qué etapas son las que me esperan? 
 

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