Programando entrenamientos

August 24, 2016

¿Qué pasa cuando estás acostumbrado a seguir una rutina de entrenamiento y de pronto te enteras que serás papá?. No sólo tendrás que reorganizar tus horarios de entrenamientos sino toda tu vida.


Siempre he estado involucrado con algún deporte. De niño hice fútbol y atletismo en el colegio. Competía contra otros colegios y a veces sacaba buenos resultados. Al entrar a la universidad me volví un poco flojo pero seguí  jugando fútbol y frontón regularmente los fines de semana. Salía de casa como a las 8 a.m. y no regresaba hasta las 7 p.m., muerto para bañarme y salir nuevamente a alguna fiesta.


Cuando terminé la universidad encontré en el running la manera de mantenerme activo sin la necesidad de buscar a un grupo de gente para practicar deporte pues podía correr cuando se me ocurría por donde quisiera. Se adaptaba perfecto a mi estilo de vida y empecé a meterme a las carreras que habían: 5k, 10k y poco a poco 21k y de ahí maratón de 42k. Luego descubrí el triatlón y me dediqué a eso. El triatlón es un deporte muy exigente pues requiere entrenamiento diario y muchas horas especialmente los fines de semana, cambios en la alimentación y en el estilo de vida. No podía salir a fiestas y adecuar los compromisos sociales a los horarios de entrenamiento. Felizmente Grace en ese momento me apoyó y pude seguir adelante con mi sueño de ser Ironman y lo hice antes de casarnos.


Después del matrimonio, bajé la intensidad de mi entrenamiento a “sólo” correr maratones (42K), entrenaba muy temprano para llegar a casa cuando Grace se despertaba y así empezar el día juntos. 


Con la llegada de Giulia, los primeros meses fue nulo mi entrenamiento. Compré un coche de running para salir con ella pero las pocas veces que lo usamos lloró a mares así que opté por venderlo y así se fue mi ilusión de correr toda una maratón con mi hija. Es que a Giulia no le gusta usar coche, le gusta caminar o correr, no está acostumbrada, ahora que tenemos uno de bastón, pocas veces lo usa.  


Como Giulia está más grande, estoy retomando poco a poco los entrenamientos. Me acomodo a sus horarios saliendo a montar bicicleta de noche. En ese horario descubrí un lindo grupo de personas a las que me uní y pude mantener mi entrenamiento de ciclismo. Salíamos a partir de las 9 p.m. hasta aprox. la media noche. Regresaba a casa relajado sólo a bañarme y a dormir. 
En las noches regularmente corro, tengo la suerte de vivir cerca de un lugar conocido donde se practica running y varios deportes en general, el cual me da muchas opciones para ejercitarme, correr por diferentes rutas y ver a la gente con la que entrené por años.


Los fines de semana, sábados y domingos, salgo a las 6 a.m. a correr o montar bicicleta pero tengo el compromiso de llegar a casa con el pan para que Giulia desayune, por lo que a veces debo ir más rápido de lo habitual.

 En resumen, según mi punto de vista, la llegada de un bebé cambia la vida de los padres pero poco a poco vamos retomando las actividades que estábamos acostumbrados a hacer. Hay que aprovechar los momentos que el bebé duerme para salir, entrenar o “turnarnos” con la mamá para cuidarlo. También tratar de hacer las actividades habituales como ir de compras o visitar parientes caminando, corriendo o en bicicleta limitando el uso del carro. Si trabajamos en edificio, es bueno usar las escaleras en vez del ascensor. Todas estas propuestas, además de beneficiar nuestro estado físico, benefician también al medio ambiente.

 
Ahora, siempre me pregunté algo: ¿Qué harán Messi o Phelps cuando sus bebés lloran en la madrugada y no pueden dormir?
 

Please reload

Please reload

Hecho por:

SUBSCRIBE
VIA EMAIL

Entradas más vistas

Please reload

Please reload

Sígueme en Instagram