Giu y el agua

January 16, 2017

Hace un tiempo he podido darme cuenta que la hora del aseo en los niños es un problema, los padres sufren para que los niños se laven la boca, las manos y el baño es un suplicio para ambos.

 

No sé si mi caso será atípico o les pasa a uds. Giulia simplemente ADORA el agua en todas sus presentaciones. Disfruta su hora de baño y desde que mamá dice “nos bañamos” ella se aloca y entra corriendo al baño y poco le falta tirarse de cabeza en su tina. Es la tina donde se baña desde que nació y la súper recomiendo porque se dobla y se guarda fácilmente. Nos la regaló mi suegra y es ideal para un espacio pequeño porque ocupa poco espacio para guardarla. En un viaje la tuvimos que bañar de pie pero definitivamente disfruta más su tina. Una vez dentro empieza a jugar con un baldecito, su pato (adora los patos) y ahora la novedad es una esponjita con la que ella se lava las rodillas y los pies. Se ríe mientras lo hace. Casi nunca quiere salir de la tina y cuando logramos sacarla la envolvemos en toallas y ya sabe que debe juntar las manos y los pies para poder hacerla un fardo y llevarla a la cama donde la cambiamos.

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Grace le seca el pelo, ella quiere secarle a papá también y me golpea con la secadora simulando que me seca jajaja. Luego acaba relajada así sea de día o de noche y se duerme feliz.

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Aún no ha llevado clases de natación pero ya ha ido a la piscina y la playa. Al inicio, en la piscina supongo que al verla tan grande sentiría miedo que lo perdió casi al instante queriendo zambullirse y “nadar”. La piscina donde fuimos estaba llena de juegos y un gran balde de agua que se volteaba mojando a los de su alrededor. Giulia gozaba con eso, al ser bañada con chorros, al zambullirse y no se quería ir, lloraba para salir! ☹
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Y algo similar sucedió en la playa. En su primer encuentro lloró cuando el mar le mojó los pies pero a los minutos se metía cada vez más. A pesar de que esa playa casi no tenía olas, igual teníamos que estar atentos. Se metía, corría, salía, se quedaba parada, se sentaba con mamá hasta que la espumita de una ola las tumbó a las dos. Giulia lejos de asustarse, se reía a carcajadas.

 

Luego jugaba en la arena y me hacía ir a traer agua mil veces en un balde del tamaño de un vaso descartable!!!

 

En realidad, tenemos la suerte de que Giulia le guste todo lo relacionado al agua y pida “agua rica” para su baño, que le guste lavarse las manos y los dientes y  que disfrute la piscina y la playa tanto como nosotros.
 

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