Lo bueno, lo malo y lo feo del miedo

November 15, 2018

Hace unos días, a raíz de una conversación que tuve con un amigo, me puse a reflexionar sobre el miedo. ¿Es bueno tener miedo?, ¿es malo tener miedo?, ¿cómo le enseñamos a nuestros hijos a afrontar el miedo?.
Quiero empezar diciendo que es una reflexión muy personal, en base a lo que hacemos como familia sin ser psicólogos.


Nosotros desde que Giu nació y empezó a “hacer” cosas, entendíamos que los accidentes pasaban por lo que usamos mucho la frase “no pasa nada” para darle a entender que no tenga miedo en experimentar, coger su plato, su vaso u otra cosa y que, si se ensuciaba o se le rompía, en verdad, no pasa nada. Lo bueno es que nunca agarraba lo que no le permitíamos, como adornos y otras cosas. Eso permitió que Giu explore con mayor facilidad, vaya con el parque agarrando de todo, queriendo agarrar hasta perros desconocidos a lo que ahí sí teníamos que poner freno.


Siguió creciendo y agarra insectos, no le teme a perros ni a hacer actividades como patinar, montar bicicleta, nadar aunque ahí tenemos que tener cuidado pues, no sabe nadar y quiere tirarse a la piscina, meterse al mar, e irse sola a explorar. Desde que empezó a gatear, literalmente se iba y teníamos que estar pendientes de ella para que no le pase nada.


En ese sentido, somos muy permisivos y le demostramos que no hay porque tener miedo. No le teme a la oscuridad, duerme sola desde los 2 años en su cuarto y nunca regresó al nuestro desde que se fue, ni le teme a otras cosas que otros niños de su edad sí le temen, por eso varias veces nos han dicho que es intrépida.


Como pueden leer en este post 15 cosas que no sabes de mí, una de las cosas que pocos saben (o sabían) de mí es que le tengo miedo a las palomas, pero si ahora tengo que acercarme para que Giulia juegue o las vea de cerca, tengo que aguantarme para no contagiarle el miedo o darle inseguridad.


Hay quienes dicen que, si no sientes miedo, no estás vivo y que tienes que llenarte de valor para poder afrontarlo y dar todo de uno mismo para lograr resultados positivos, ayudando a formar tu carácter, y no sólo en niños, sino en adultos también.


En general, creo que el miedo mal manejado es negativo porque si creces con miedo, te perseguirá para siempre en cosas impensadas y no te atreverás a hacer cosas nuevas. Conozco personas que tienen miedo a asumir responsabilidades laborales a pesar de tener puestos importantes que requieren decisiones importantes, o miedo a cambiar de trabajo, a conocer nuevas personas y acercarse a la gente o a cosas tan simples como montar bicicleta, patinar, jugar basket, nadar, etc. Conozco a una persona que nunca aprendió a montar bicicleta porque vio a su primo que se cayó y pensó “eso debe doler”.


Finalmente, desde mi punto de vista, creo que si un niño tiene miedo a algo, como la oscuridad por ejemplo, tenemos que apoyarlo, entenderlo y no hacerlo “vencer su miedo” a la fuerza para que así demuestre que es valiente porque a la larga puede generar una fobia y traumarlo.
 

Please reload

Please reload

Hecho por:

SUBSCRIBE
VIA EMAIL

Entradas más vistas

Please reload

Please reload

Sígueme en Instagram